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miércoles, abril 28, 2004

INFANCIA

Hubo un tiempo irregular de
cigarras y polen.
Todo verano o toda primavera.
Tiempo de locas estaciones,
de vainillas, de trompos,
de rayuelas...
Hubo un país de permanentes soles
que nos asió a su tralla
y lanzó la crisálida al remolino
torvo.
Era de piel primera, de inocencia,
De repentino asombro.
Zona franca de Dios, impedida a la escarcha,
aromada de vientres y panes mañaneros,
de sustantivos simples, de ciclópeas
hazañas.
Todo era nuestro:
la vastedad celeste
la luciérnaga
el viejo tren
y la gramilla
o el duende sesteador, oculto entre trigales,
que cayó derrotado por la orgullosa trilla,
Pero nos diste señor la mano frágil
para aprehender tanta belleza.
Por la pendiente rodaba inexorable
y no pudimos detenerla.




MI MADRE
Nadie amasó tanta harina en tan pocos años

Mi madre cortaba sagitalmente la mañana
cabalgando su escoba de hada buena
Desfloraba la copa de los árboles
abundosos de la primavera
y plagaba de aromas nuestra casa
con flores enredadas en los retajos de su falda

Yo la llevo guardada con su perfil de cuenco
tornándose pesada y a veces taciturna
Presagio de paloma volando entre pañales
Y el desafío fresco al vaivén de la cuna.

Pero cruzaba siempre...

Con justo a pan casero y leche fresca
atravesaba el alba
¿Habrá cruzado el silencio de la siesta con zapatos de lana?
Un badajo incansable pendulaba en su pecho
que hizo al dolor, sonrisa
que hizo abundar lo magro
que hizo fiesta la vida
que hizo mansa la espera
estoica, en el umbral del agosto
que la dejó sin primavera.



REMOLINO

Acaso, como tantas cosas que no entiendo
Como no sé por qué río o lloro
o por que sopla el viento.
Acaso por seguir acumulando imágenes
con mis ojos abiertos
madre, olvidé tu recuerdo.
Quiero creer que res el pájaro
que picotea el limonero
aquel que tu plantaste en el huerto
y resguardabas como a mí
de tempestad y viento.
O el rayo de sol que filtra por la parra
un mediodía tórrido de enero
y se refracta en la jarra de agua fresca
enhiesta en la melancolía de la mesa
que añora tu crujiente y redondo pan casero.
Quizá con espirales infinitas
distrajo mi senda un remolino
O sublimó tu imagen este eterno desandar caminos
en vano trato de rehacerte como el rompecabezas
cuando niño
De socavar el misterio de la noche y asirme
a lo poco que aún no me robó el olvido.
Pero tu rostro madre, vuelve a ser remolino.
Lo lleva el trigal en su ondular
y lo vuelca el río.
Aflora apenas tu recuerdo cuando mi lecho frío
para entibiarse ansía que en él anide un niño
Entonces se habita mi orfandad
regresa la ilusión de cubrir tu muerte con mi vida
y me envuelve el calor de aquella noche
que entre tus brazos me quedé dormida.



DE AZUL

Será el ardor azul
en la alta noche y la carne sin tiempo
que a otra carne adhiere
Será jadeo, cansancio o alarido
y al fin, desalojado,
será la luz que empiece.

Será la espera azul
la incertidumbre, el tiempo de venir
el desafío
Será la luz del cosmos sin medida
y el anuncio inocente del vagido.

Será la lucha azul
en cada aurora por hombre animal descabezada
Y la nostalgia azul
de cada tarde, pasaporte inmanente a la alborada.

Será el final azul
la mansedumbre, la fatiga carnal, la despedida
Y un tiempo azul se elevará despacio
por el espacio azul
que fue la vida.



POSTUMO

Descana en universo.
Aquieta el mar sus aguas.
Se hizo la oscuridad sobre la luz.
Duermen martillo, maza y fragua,
La soledad abanica su placer
en el sillón, junto a la ventana.
Y es humo de aldea amaneciendo
el cigarrillo que sin amo se desgasta.
Entorno a él, todo es silencio:
el hijo simple que cerró sus ojos
y velará por lo cuadros y las plantas.
Otro que llegará si viaja velozmente.
Y al soñador que abandonó la patria (va carta).
Todo es quietud. La maza inerte descansa
en negra caja. Arcano. Gigantesco.
Lleva mil soles con sus albas.
Los ojos negros de su compañera que se cansaron
en mitad de la jornada
Lleva tantas cosas por decirle
que otra existencia no le basta.
Seis brazos, nacidos de los suyos,
para pulsear la caja. (Algún amigo ocupará
el lugar de los que no vencieron las distancias).
Simples son las jornadas de la muerte
Penumbrosas. Calladas.
Todo sigue su curso secular
Crece el trigal, el mar levanta
Los vientos soplan. Se detienen.
Los niños juegan en las plazas
Sólo la casa elida, pesarosa,
tiene aspecto de puerta clausurada.
En su interior se deshojó la rosa.
Los ojos aprenden a llorar sus lagrimas
Setenta agostos presintió setiembre
su resignada espera.
Hoy se marcha. Y es primavera.



POETA DEL PAN

A Jorge Muñoz

“Agua y harina con esmero
que es pan para los obreros”


Te imagino en el pan, levando sueños
en la vigilia de las formas puras
con la total autonomía de los dueños
Patrón sin latifundios ni cordura.
Te supongo liberando formas
semejantes a la espiga milenaria
o con la redondez perfecta de los senos
de la recién parida que amamanta.
Y presiento tu dolor en la impotencia
de esparcir tu pan al universo
y recalar hecho sol hasta la mesa huérfana
eviterna visión del hombre hambriento
Si existiese el milagro, hermano puro,
ese instante supremo
ese ideal
quisiera consagrarte con tus panes
en una comunión universal.



CONSEJO
Pedro dudaba del valor de su poesia
porque era chacarero.


Poeta labrador, hermano mío,
Tu que encarnas al hombre en el sencillo
papel de su existencia cotidiana
Que te abrazas al sol y entre trigales
hilvanas retahílas de palabras
Disfruta del amor que te descubre
al ponerte de pie cada mañana
No dejes de alabar al campo en flor
De oír la paloma
De emocionarte al alba
que los simples son dueños de la luz
y les fluye el amor por la mirada
Sigue sin innovar.
Ese es tu surco
Marca tu amelga y labra
Si es la gaviota quien te rompe el pecho
libérala y avanza
Contémplala
las alas frágiles para cortar el cielo
pero se alza
Nada es fútil, hermano. Exhuma tu poesía.
Como grano de la tierra arada
Como el endeble pájaro del surco
elévate y canta.




DE ILUSIONES Y TRAPOS
A José Morán, titiritero.

Por la exigua abertura del tabla
de contornos – adrede – colorinches
se encienden los filetes y el bochinche
anuncia las dos manos
Y el hombre se desata.
¿Debió él callar lo que ellas hablan?
Ese humo volcán con su anciano silencio
corroyéndole el alma
asoma sus razones por el cráter de la tabla
las pinta de bermejo y amarillo
las disfraza y rebasa.
Le coloca sordina a sus verdades y en falsete
si en un instante llora, al otro canta
Y persigue con su basto al mentiroso
sin dar indulto para esa vieja lacra.
Con dos manos y un corazón de niño
ha logrado el aplauso de otras tantas
por la sola ilusión de la justicia
que togada de trapo y desgarbada
vivió un instante de eternos imposibles
en la exigua abertura de la tabla

Y la lágrima se bambolea en el cordel
que va del trapo al alma.




DE DONDE VIENE PAN

Cuando bien lo conozcas
lo llamarás HERMANO.
Gustaras en el pan
el sabor de sus manos
El es un hombre tosco,
él empuña el arado.
El espera la lluvia
Con los brazos cruzados
(sobre el pecho y en cruz)
quizás, arrodillado.
El desposó a la tierra,
partió su vientre blando.
Le promete, la espera.
Mitiga su cansancio.
Echada, (ella es mujer)
siempre espera su grano.
Si la hiende la reja
parirá este verano,
hijos de crenchas rubias
y costales granados.
Como mujer y hombre
un destino formaron
Algunas alegrías,
algunos desencantos.
Hijos que bien crecieron,
otros que se agostaron.
El nada le reprocha
Ella fiel, a su lado.
Enséñale a tu hijo
que el pan viene del campo.
Bajará por su boca
la lluvia, el hombre, el grano.
Y dirá por las noches
- Lejos, tengo un HERMANO.




SER MAESTRO

Ser maestro es un poco ser labriego
Esos viejos labriegos pacienzudos
que aran su parcela con mancera
marcando el surco con el rayo perpendicular
del mediodía
sin sentirse cansados con la espera
por el solo placer de acariciar la espiga

Las manos del maestro son un poco
las de esas silenciosas campesinas
que acarician el pan mientras se leva
esparciéndole harina
Y en un tiempo sin tiempo
que fermenta con el hacer de cada día
forman al hombre como al pan
con su labor bendita

Ser maestro es marcar un poco el camino de la vida
Es sembrar y esperar.
Es laborar la masa sustancial con mano rígida
y trocarla prontamente por caricia
Es formar un haz de presente con futuro
justo cuando se inicia.



DE CIRCUNSPECTOS Y CARTEROS

Esa noche o ese día, quizá,
cuando los circunspectos midan
mi longitud
para vestirme de sobretodo nuevo.
Los circunspectos
esos hombres buenos que el azar escoge
para adornar al muerto
y observar inmutables al desfile incesante
de los vivos que por única vez
no envidian al muerto
Y aquí termino con los circunspectos.
Esa noche o ese día, antítesis
de mi alfa navegando en el flujo materno
puede ocurrir que el hombre desatomice
el Universo.
O simplemente que el resignado cartero
de mi pueblo
usurpe un sobre con mi nombre y me robe
el secreto.
De modo, que entre alguna lágrima gastada
por decreto
buscaré con mis ojos de madera
la risa contenida del cartero
para absolverlo -sujeto a mi impotencia-
Vale, Hermano, y es correcto.



FINAL DEL DIA
“Barrio de emergencia que va perdurando
de promesa en promesa, quien sabe hasta cuando”.
“Ni Borges ni Sábato” R. Montreal



El Tucu se descolgó del andamio
justo cuando las luces se le encendían a los ojos
y se trepó a un colectivo igual que otros
llegó al barrio con cien casas calcadas
pero reconoció a la suya por el olor a cloaca
Creyente visceral del hombre por derecha
se sintió satisfecho de su entorno
La pantalla chica le macaneó al instante
familia tipo en coche
Verano en la pileta
y el temible maleante que asaltó el mercadito
para afanarse un pollo.
De vuelta del guisito y a la cama
la hizo oscura al instante
por si el pibe se duerme y pasa algo
Pero se hizo el muerto cuando su mujer
le preguntó por el salario
Después hizo la suya: Soñó con la bici de carrera
y yo que había venido a contarle
de un argentino que murió en Ginebra
me fui por la retaguardia silbando
una marchita obrera
(Aquella en que los muchachos todos unidos
soñaron con jugar en la primera)



QUIERO SER TU COSTADO

Si exiges o deseas
que camine a tu lado
desciende tu mirada
aminora tu paso
no quiero ser tu sombra
quiero ser tu costado
Si es que andaremos juntos
los llanos y el abismo,
el sol, la luna y el aire serán tuyos y míos
No quiero se tu huella
quiero ser tu camino
(Ella es angosta y leve y la borra el rocío)
Cuando en mi reconozcas tanto lecho vacío
porque la incomprensión ha ocupado su sitio
Y me veas columna sosteniendo mil hijos
O busques en mis pechos el manantial nutricio
Cuando oigas que por mi también silban sirenas
y repican campanas de cárceles y escuelas
Que peleo a tu flanco por lo que duele y quema
Horadando murallas de seculares piedras
Con la misma pasión con que busco lo que amo
recorriendo las plazas con un pañuelo blanco
Que arengué campesinos hasta alzarlos en grito
para que coma pan quien siembra trigo
Y soy quien te hace hombre
Quien te extiende en la tierra
Y aún bajo tu cuerpo se vuelva sementera
Germinando los granos de espinosas cosechas
O sepas que soy árbol de alocadas tormentas
aunque mi copa ostente perennes primaveras
Que no hay león de paja
ni león de piedra
hay sólo un costado abierto y espera
Entonces búscame
Seré tu compañera



LA CALLE DE LOS MUERTOS

Una noche de estas
por ahí me animo
a inventar un miedo
y te propongo que caminemos juntos
por la camino de los muertos
(el que conduce al cementerio)

Rogaré en silencio
la aparición de algún efecto
un gato, un cuervo
Entonces temblaré
de amor, no de miedo
Fingiré arrepentimiento
Te tomaré las manos
Me apretaré contra tu pecho
Y en un instante único
loco
nuevo
quizá por compasión, me des un beso.



INFLEXIBLE

Si quiere un árbol florecer, y luego
exhausto ya de primaveras repetidas,
dejar sus flores a merced del viento
y entregarse a morir sin su rutina.

Digo que aceptando sea si es voluntad vivida

Si ansía un río solapar su cauce
y discurrir soterra sus venas doloridas
Bien visto sea aún cuando el sediento
busque en su lecho la extremaunción divina

Sea su ansia soberana aún si nos lastima.

Si lacerada de escarnios y fracasos
acaso quiera el hombre desuncir su inútil carnadura
Sepultura le brindarán la tierra y las aguas
en materna espesura

No te perdono mar por devolvernos
el cansancio hecho carne de Alfonsina.



INTENTO

La loca salió a cortar la mañana
limpita
Como dios la mando al mundo
Montaba un corcel del apocalipsis
Y apretaba una rosa entre los dientes
A su paso se alzaba la yeguada mediocre
Y los hombre destellaban luces de colores
por los ojos
La loca pasaba indiferente
mostrando su perfecta anatomía
sin penar que a su paso se largaba
la gran conspiración -colectiva-
El Flaco, que parado en mitad del universo
repartía el juego
se ató los sacachispas
y alisándose la barba, la miró extasiado
Después, la tomo entre sus brazos
y acostándola sobre la arena
le cruzó la rosa sobre el pubis

Fue entonces que los Hombres dejaron caer
las piedras de sus manos.



VIGILIA

Caerás sobre piel como las horas
Para formar la fusión de nuestro sino
Multiplicar la especie
bifurcar el río
se que estarás camino adentro
te espero, te presiento
por eso es que desnuda de ropa y de pecado
me he tendido en la tierra lisa de pasto y de ganado
limpia de viejas existencias
(de ella extraeremos las esencias)
Mi vientre está surcado de raíces
de viejas proas, de averiadas naves
de luchas, de aciertos, de fracasos
de mutantes aves
algo vendrá contigo
el relámpago
el trueno
la luz, las sombras
las sensaciones del universo
el llanto que irriga y se sublima
cuando el dolor oprime el pecho
No iré a esperarte
tropezarás mi cuerpo cuando la umbría soledad
marque tu puerto
Después, trasmigración y encuentro
cansancio, laxitud de amanecer
la tierra crujirá en sus viejos muertos
el sol calcinará fantasmas y el viento
dibujará sobre mis pechos
el contorno de un trébol.



REENCUENTRO CON LA VIDA

Rarezas sin por que
muriendo el siglo
revuelto entre ocres del otoño
con un ángel rebelde se anunciaba
el germen de la vida en un retoño

Por redoblar la apuesta fui buscando
como los viejos magos oferentes
el rumbo de mi sangre que volvía
de mi hijo hacia mi, pero inocente.

El mediodía lo dejó en mi boca
tan tibio que olvide el invierno
tan vida que olvidé la muerte
tan cielo que olvidé el infierno.

Traía el nombre de un abuelo viejo
que al despedirlo en un andén desierto
le regaló para que no olviden
en este valle donde lloran los muertos.

Trofeo inmerecido a mis vergüenzas
vino a decirme que la vida vale
aun por esta única esperanza
de pensarlo profundo y detenido
en estos versos que un otoño antiguo
por espantar el fantasma del olvido
escribió para él, la madre de su padre.




A MI PALABRA

No nazcas a raudal
Horada entrañas y en ignotas cavernas
solaza tu armadura
Rasga el arcano milenario de las cumbre
deambula manantiales
y hazte luz en la voz, escasa y pura
Ven gota a gota a mi que necesito
filtrarte en mis entrañas y devolverte viva
Sufre en la noche senil de mi garganta
y engéndrate en el alma sin medida
Sé austera en el llegar y cautelosa
muéstrate medular, sabia, concisa
Perfuma el verbo, espárcelo en la altura
y en la falacidad, muéstrame espina
Palabra mía. Sonoro testimonio.
Angustia existencial.
Póstuma luz en mi universo oscuro.
Cancerbera fatal del verbo virgen
que yacerá sobre mi labio mudo.



TIEMPO DE TREN
“A pesar de la cibernética, la robótica,
y otra bolsa de macas, yo llevo un tren
en mis pestañas”


Bien pudo ser humano
para albergar tantas historias
pero en vez de caminar, reptó
y tuco mas de una boca
era horriblemente hermoso y merendaba mariposas
(yo lo vi y te confieso: su locura de amor fue la paloma)
Maria con su hijo de nadie
desapareció en su boca un mediodía
y la maestra jubilada
y la viuda y la separada
y Juan con su tos fea y la cara afiebrada
y Carlitos con modos de mujer y le crecía la barba
compensó con un medico, un soldado,
un mercader, una bataclana
y un cura con escoba para barrer las almas
Gusano ciego
rasgo sus vísceras metálicas
quijoteando lluvias soles y heladas
fuego y fuego
ardió su corazón hasta volverse lento
llego jadeando al pueblo
la paloma lo ignoro , enamorada del lucero,
la campana le cortado su letargo
pero el último ciruja le arrebató el badajo
la estación, esa Babel de entrecasa
fanática
alocada
le confeso su amor nacido décadas pasadas
Y fue un abrazo sepulcral
Verónica tácita
simbiosis secular de torturadas almas
para encontrarte la verde eternidad
enmarañada



DE ANDENES
Al Tato Caffaratti fundador de la noche

De impecable traje azul
Camina por el anden preguntando
A que hora pasa el tren a la muerte


La vida se hace azul en los andenes
donde funciona el verso del milagro
y se jura por amor tan repetido
como en la viejas cuentas del rosario

Se diría que todos los cansados
llamaron a congreso en los andenes
donde la rosa azul de la nostalgia
juega a la dama rara de su especie

(yo habito desde siglos los andenes
dirijo el trafico con una luz celeste)

Envueltos en azul, hacen la suya:

Con los trapos prendieron una hoguera
y tiraron la carne a la parrilla
y andan lo más campante en sus estragos
macaneándose viejas maravillas

La madre que fue ejemplo de cordura,
allí juega la loca de la cuadra
Y el serio comerciante de la ruta
se juega el vuelto por una minifalda

Son antros de locuras los andenes
y tienen el poder de lo invisible
El verbo se conjuga en tiempo muerto
presente magistral - pasado irreversible

Puede el azul morir en los andenes
pero nunca secarse el nomeolvides
En el contorno de la muerte con la vida
un recuerdo de amor los sobrevive

Pero El Flaco es el dueño de los trenes
y baja la barreras cuando aclara


DE PUEBLO

“Ya no quedan locos en España”
León Felipe

Cruzó la plaza al mediodía
con un rayo de sol incidiendo
sobre su extraviada mollera
Despojado de angustias terrenales
le importó un pito el aroma a manjares
que pujilaba en la veredas
La plaza –dijo-
a mediodía es de todos
puntualmente de los perros y los locos
Y el campanario –dijo-
a mediodía también es de todos
Puntualmente de las palomas y los locos
y fue así que a los postres
los señores panzudos y glotones
que decretaron el ayuno de los pobres
tuvieron un imprudente sobresalto
que les hizo asomar a sus balcones
Asido a los cordeles el loco
loco y pico
loco y medio
loco de los de antes
loco de la nave medieval
Deschavado en el fragor de su estulticia
ofreció su concierto universal
Después se cargo en el lomo las palomas
y en un vuelo invertido
buscó la cruz rebatida en la baldosas
y fue un cristo de pueblo
a su antojo y sin gólgota
sin magdalenas ni marías
crucificado a mediodía
por intento de robarse las palomas



FRONTERA
A Yago Fijman (in memorian)

Con la sola paciencia del que escucha
a la sorda soberbia del que ordena
y con la sujeción que concatena
oír, obedecer, marchar, quedarse
enaltece o atarse las cadenas

Ungido en redentor de magdalenas
como Lázaro me yergo ante el que ordena

Y frente al dedo de Dios que me condena
por la razón que al mundo le he perdido
juzgado me han por falto y aturdido
en un acto voraz, de mala pena
Y estoy como el arcángel, umbralado
al toque del clarín
Por si el olvido


FRONTERA II
Pero era inútil, Jacobo no tenía lugar ...

Si no fuese por el tren
que asesina palomas distraídas
marcarías las fronteras de tu feudo

Pero en ese vientre de partos retenidos
las lunas no ejercen su influencia
y caso todo el día es noche
y nadie puja por salir
porque la pelvis le ha sido obliterada
por contrato
y vuelta el tren asesino y el humo denso ensucia
tu impecable disfraz de hombre obtuso
Y las palomas caen una a una a tus pies
inhaladas (inaladas)
de humo fétido
Y la pared te deja hacer
un intento de inmortalidad
en tu testamento ológrafo
de uña y letra


PARA QUE NO MUERAS
A LA VIDALITA, que un micro olvidó en mi pueblo...

Cuando el loco remolino en tolvanera
revuelve la hojarasca de tu feudo, en la siesta,
renace el fantasma colorinche que anidó
en tus diez faldas, sobrepuestas
Y la siembra el mediodía de recuerdos...
pringosa, soñadora incorregible
que vivió en tu febril divagación
de cabalgatas y escenarios
Loquita
tirada a damisela de notables:
El zorzal rioplatense y el general
(entre los generales)
Por la huella intrascendente
que dejan los humildes por las calles
anda tu sombra pequeñita
procaz y delirante
con el mote musical que te dieron
desalmados compadres
¿De que color será tu cielo, quijote extravagante?
Patrona del placer de regodearte
Y jugarte de taquito la cordura
Capitana de barco
solitaria
navegando en el mar de tu locura.



EL PROYECTO
...pero lleven bufandas, que en los cementerios
uno muere de amor y de frío. Y yo los quiero tanto...
“Salzanitos” Daniel Salzano


Todo comenzó cuando lo años
fueron desgastándole la visión
y se quedó con las anteojeras caolzadas
en un zaguán sin pantalla panorámica
Abrió su documento –legalizado- y
se vio inhumada y turbia oliendo a fondo de charco
Alguien le cedió el asiento con premura
Y el gesto resbaló por su cuero opaco
Juntó en un haz: lo poco - lo mucho
lo bueno - lo malo
lo sagrado - lo profano
y la suma de todo le resultó un carajo
Entonces, dobló en cuatro la cordura
y usando su monedero anatómico
comenzó por hacerle pito catalán a lo horarios
Largo sin penas e lavado y el planchado
tejió su pelo con flores de geranio
y fue al puerto a cumplir con una cita
pospuesta hacía algo más de treinta años
Mientras esposo e hijos y circulo amiguero
barajaban médicos
Ella pensaba sesudamente su proyecto
a presentar en rueda de hombre serios:
difundir música en lo cementerios


AQUÍ EN EL SUR
(Por el sur cordobés)

De regreso, en Londres, indios, gauchos, pampas y
Estancias, parecían esfumarse de mi mente como visiones
De un sueño.
Me pregunto ¿ Dónde hallare pastos tan valiosos y
Comarca tan bella como allá, a orillas del Río Saladillo?...
Richard Seymour, “Un poblador de las pampas”. 1870.


Aquí en el sur, mi sur,
que no marcó la brújula
ni enloqueció a la rosa
de los vientos
vivimos, entre acierto y desacierto.
En la loca amplitud que confunde
solanera con escarcha
(si para el caso ambas queman
ambas dañan)
Vivimos, con la ilusión fantástica
de trasegar las entrañas de la tierra
i hallar vestigios del ranquel o del pampa
inhumados con su gleba y con su causa.
Aquí en el sur, mi sur,
donde el riacho de Ruy Díaz
pródigo en sal, retaja y serpentea,
hay hombres que porfían al terrón
y esperan.
Con paciencia de sur pero sin pausa.
Con largas noches y fugaces siestas.
Aquí en el sur, mi sur,
con causas irresueltas
donde se logra al fin
la subsistencia.



EVOCACIÓN LINEAL

Quise evocarte Cordoba
en tu rios, en tu suelo irregular, en tus montañas
pero voltee los ojos hacia el sur
y escogí ser poeta de tu pampa.
Laberinto de mieses cerealeras.
Resignada y feraz como hembra reclinada.
Dispuesta a concebir si se la toma
sin resistirse a la labranza.
Deslindada y lejana ¡si un arroyito le regara!
Es la tendida mesa del labriego
que mimetiza su explanada.
Julio es marrón
Setiembre es verde
Diciembre es oro de gavillas
Mayo prodiga en sus maizales lujuriosa bacanal de trilla.
Silbo de la perdiz acorralada
que burla airosa el cazador certero
y en vuelo triunfal y subsistente
comparte hazañas con el teru – teru
No se si por muchacha o por muchacho aflora su pubertad
En los barbechos
y se desangra en humus generoso por el hueco lebruno
de su pecho.
Aquí se leva el pan desde la siembra
y peina el viento mazorcas consentidas
y al siervo de la gleba –tras la reja-
a paso corto se le va la vida.
(testigo soy de tal unción por compartirla)
Pero no trasuntan sus perfiles las estampas
ni la busca la furia veraniega
Sin embargo es bella...
Bella en el placer de sus ganados
en sus simétricas parcelas
En su fecundidad, en sus escarchas
En la cigarra solanera
En su maternidad intrínseca
En su prodigalidad eterna.



BUENAS RAZONES

Que suerte que es chico mi pueblo
La gente no sabe que existe.
(M. Mendicote)


Yo no se si mi pueblo
es grande o es pequeño
lindo o feo
silencioso o bullanguero
Sólo se que en el polvo
de su tiempo
duermen su sueño largo
mis padres y mis abuelos
con su dolor y su silencio
Razón de más para quererlo


MI PAMPA CEREALERA
Yo vivo en esta pampa cerealera
plana y feraz como la madre misma
con fantasmas indígenas, con gauchos
y con la milagrosa gesta gringa.

Sucede aquí que imaginando tiempos
pasa el ranquel con su encarnada vincha
su penacho plumífero a los vientos
su grito macho y su lanza altiva.

Llega después de un tiempo de malones
la raza color trigo y esperanza
y en las amelgas húmedas soñaron
con prodigas auroras de labranza.

Y comenzó el ranero a hinchar su vientre
y el ganado a pastar por las praderas
y de aquí salió el pan, la vida digna,
y como bendición, la leche fresca.

Y así se perpetua, prodiga y mansa
la que el abuelo gringo recibiera
La que cobija a los hijos de sus hijos
mi hermosa y rubia pampa cerealera.


PALOMAS DEL MEDIODIA
A mi escuela “José Maria Paz” y a todas
las del mundo por su olor irrepetible.


Hoy la recuerdo azul
como a mi madre
presidiendo la infancia pueblerina
Desplegando su sueño de bandera
pizarrones y tiza
Guardando el corazón abierto
a todo el que viniera
Unos, jugando a la rayuela por la calle
otros, cruzando la pampa cerealera
Hoy la escucho cantar
Son notas nuevas
para sus hijos de hoy
y siento celos
Aunque es la misma de entonces la bandera
que en su patio se rompe contra el cielo
Y la patria es la misma
y las palabras que dijo que dirá en sus días futuros
Sólo aquel niño que corrió en sus patios
se ha extraviado por un camino oscuro
Hoy recorrí sus patios y sus aulas
la sentí conmoverse y abrazarme
Yo no vine a robarle sus palomas
vine a verlas volar y a reencontrarme.


DE VEZ EN CUANDO

De vez en cuando al hombre
le gusta festejarse
disolverse el coraje con un vaso de vino
Sacarse la coyunta. Soñar con libertades
Y aparearse a la siesta modestamente
Acaso, hasta que muera el día

De vez en cuando el hombre
olvida los encargos
y se pone las alas de rodar por la tierra
y en una esquina vieja con otros camaradas
con pancartas de nada armarán un huelga

De vez en cuando al hombre
lo besan en la boca
viejas revoluciones de causa oxidadas
y le brotan cañones por las manos vacías
que masacran paciencia hasta el umbral del alba.


Sólo de vez en cuando al hombre
le ocurren esas cosas
Será cuando el silencio le avergüenza la cara
y cree que aun es tiempo de arrimarse
a la hombría y rasguñarse el cuero
en alguna patriada

Es entonces que al hombre
se le escapa un carajo
cruzado en la garganta de aguantarse la espera
y así le importa menos si le ganó el otoño
y la infame baraja no le dioprimavera

De vez en cuando al hombre
le gusta replantearse
y después resignado
entregar su osamenta



LOS PERROS Y LOS PERROS

Llegaron a la casa de Martín
los perros y los perros
Avidos solapados silenciosos
empapados de miedo negro
Martín de frente –como siempre-
vio el asombro dibujado
en la luneta del ropero viejo
Los brazos en alto para nada
por orden de los perros
Los mastines bípedos a culatazos
Rompen el ropero. Hurgan profundo
sin encontrar las pruebas de su miedo
Algo pequeño, fútil, mentido
que justifique términos: procedimiento legal
Patriótico ejemplo
Nada. Nada. Solo Martín entenderlo
y el culatazo es un sol funesto en el espejo
Chillan los goznes herrumbrados
del baúl italiano del abuelo
Hojas de libros. Mariposas por el aire espeso
El afiche del argentino loco los mira desde adentro
pitando su habano justiciero.
Los perros babean de placer.
Basta con eso.
Son pruebas suficientes para arar los otros perros
sobre la presa codiciada, de pie y brazos al cielo
Martín se moja de inocencia en un sopor con tufo a perros
Las llamas de sus libros lloviznan chispas
sobre los patios pobres donde maten los obreros
El baúl violado mantenía su horror boquiabierto
Su alma hecha astillas se confundió
con la luneta del ropero viejo
Los perros y los perros son la oquedad
del universo


GUACHO DEL 2000

Yo se que una mañana
en el recodo forzoso dela vida
voy a encontrarme con tus ojos
Y deberé largarme calle abajo o calle arriba
Pero largarme con mi vergüenza a cuestas
por evitar interrogantes improntados
en el dolor de tus pupilas
Evitar, por ejemplo, queme preguntes por tus viejos
(Si alguna vez los vi, no los recuerdo)
Creo que dije para que se metieron
Y vivé goles en tribunas sostenidas por muertos
Y entone cantitos callejeros
devorando autopistas y cangrejos
mientras vos pujabas por salir del horros materno
donde la inducción te cosquillaba el seso
y envenenaba la leche de los pechos
Gaucho compulso
Creciste repitiendo la fábula fatal del conejo
Contada a cuatro dedos: ésta lo parió
éste lo robó
aquella lo buscó
y el guacho se jodió
Y vos querés armarte juntando piezas
Y me pedía ayuda. Y yo no puedo
No estaba.
Andaba cargando fruslerías made in
con algún contingente medio pelo
o quizá por Europa, sufriendo monumentos.


MADRE LUCHA
“Pero estaban las madres, ellos no se rindieron”
Jose Pedroni


Madre Lucha deambula por las plazas
pregunta y vuelve a preguntar
Pañuelo blanco de esperanza. Pañuelo rojo de llorar
Ella pregunta por su Pedro,
por su Emilio, por su Juan
Los hombres muros no responde
Vuelve a preguntar
- Tenia un libro en cada mano
- Se sonreía al caminar
- Llevaba pan en sus mejillas
- Usted los vio pasar
- Con ellos esta Luciana, Rita y Soledad
con su sortija y sus azahares
con los pezones de amamantar
con nueve lunas en el vientre
- Usted los vio pasar
Alguien dice la montaña
Y la Madre Lucha va
Negra oquedad las alas cumbres le dicen la ciudad
Ella desciende lentamente y volverá a empezar
Con hondos versos de Walt Whitman
Sueña una niña en el umbral
“Barbudos, amables, generosos,
con trajes de estudiar y trabajar
ninguno tenia mas de veinte años
no se quisieron arrodillar
Madre, descansa, apoya en mi faz
no están bajo la tierra
están hondeando en el trigal.”


NO ES LO MISMO
Aire de milonga triste
in memorian de Horacio Flores


La muerte no lo buscó
Se encontraron, no es lo mismo
Ella andaba de rutina
pisoteando algunos lirios
Oyendo llorar las madres
al costado de un camino
y por muerte, despreciada
Con su corazón vació
Figura de odio tendía
por ese hombre agradecido
que andaba en serio la vida
por su mujer y tres hijos
Qué recuerdo lo distrajo
Qué artilugio, que espejismo
Que no presintió el final
a orillas de aquel camino.
Con qué canto de sirena
le habrá besado el oído
para que es hombre capaz,
padre noble, agradecido,
invitara a su banquete
a ese diente maldecido
Cosa rara que ella andara
A plena luz y camino
y que el hombre caminara
por allí como al descuido
Sin absolución repito
como cosa del destino
La muerte no lo buscó
Se encontraron, no es lo mismo.


SEMBLANZA DEL CONDOR

Lejano cielo de Europa
Y jugando sueña un niño que ruedan sus pies descalzos
Por el suelo correntino
¿Le habrán contado sus padres de su Yapeyu querido?
Nublado cielo de Europa
y el joven mira la mar presintiendo que su tierra
pronto lo ha de reclamar
Y sueña en Puerto de Palos poner alas a su afán.
Y va marcando caminos el soldado, allá en Bailén,
celebrando en sangre criolla un viejo tiempo de rey
Incierto cielo de Europa
Y el hombre se hace a la mar.
¡Buenos Aires grita y sueña, y hay que venir a salvar!
Ya lo cobija su tierra. Ya tiene su regimiento.
Ya sabe que es un argentino por destino y sentimiento.
Cielo Azul de San Lorenzo.
Y se bautizan sus armas.
La sangre de otro correntino, hermano de chica patria,
le robustece la vida tantas veces codiciada
por las espadas reales que no perdonan su falta.
Y el hombre busco la sombra del pino por su templanza,
dejando impronta en la historia aquel parte de batalla:
“Triunfo fue de nuestras tropas auque con algunas bajas...”
Y allí Cabral y Baigorria cambiaron sangre por patria.
Viento de la cordillera.
Cumbre de piedras nevadas.
Y va remontando el Cóndor, camino a grandes hazañas.
Luz en Chacabuco y Maipo. Sombras en Cancha Rayada.
Son tres lospueblos que esperan y en el fundan su esperanza.
Son criollos, como la mano que desenvaina su espada.
Y allí esta la libertad, tantas veces recalada.
Sin corona y sin honores, como su estirpe lo manda
asió en su mano a Mercedes, amor y solaz de su alma
y se marchó conociendo triste ingratitud humana.
Y lloró allende los mares, la noche gris de su patria
que en fiera lucha fraterna vanamente agonizaba
Tarde de Boulogne Sur Mer y el Cóndor pliega sus alas.
En fina brisa de mar viene la muerte enlutada,
Y el Grande de Guayaquil, el que venció la montaña
sólo fue una voluntad, celosamente lacrada:
“que mi corazón descanse allá, en mi querida patria”



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